Estado de Catastrofe

¿Qué es el Estado de Catástrofe?

En nuestra Constitución, existen cuatro estados de excepción que se pueden decretar con el objetivo de proteger la estabilidad y seguridad del país o de una zona en particular: el estado de Asamblea, el estado de Sitio, el estado de Emergencia, y el estado de catástrofe. El estado de catástrofe es aquel que puede ser declarado en situaciones de calamidad pública como terremotos, avalanchas y epidemias. La declaración del estado de catástrofe permite que el presidente pueda realizar las siguientes acciones:

• Restringir la libertad de locomoción (de circular libremente) y la de reunión.
• Restringir el derecho de propiedad.
• Adoptar las medidas extraordinarias de carácter administrativo que sean necesarias para el pronto restablecimiento de la
normalidad en la zona de emergencia. Además, el estado de catástrofe implica que el presidente debe designar a una autoridad administrativa para asumir la dirección y supervigilancia de las zonas declaradas en estado de catástrofe.

¿Por qué se declaró Estado de Catástrofe?

Con la existencia de la pandemia COVID-19, o Coronavirus en nuestro país, se generó una emergencia sanitaria de muy alta gravedad.

La declaración del estado de catástrofe, según lo señalado por el gobierno, se realizó con la finalidad de que se pueda dar mayor seguridad a los hospitales y todos los sitios de atención de salud; la protección de la cadena logística y traslado de insumos médicos; facilitar el cuidado y traslado de pacientes y personal médico; la evacuación de personas; resguardar el cumplimiento de cuarentenas y medidas de aislamiento social; garantizar la cadena de producción y distribución para asegurar el normal abastecimiento de la población y proteger y resguardar las fronteras.

¿Qué efectos tiene sobre mi trabajo el estar en Estado de Catástrofe?

El estado de catástrofe en sí no tiene efectos laborales directos. Por ejemplo, no suspende las obligaciones contractuales,
ni permite ausentarse injustificadamente del trabajo, ni tampoco ordena el cierre de las fábricas. Tampoco significa que por estado de catástrofe no se pueda despedir a los trabajadores.

Sin embargo, existen una serie de situaciones jurídicas que se pueden dar en este contexto, que la ley no resuelve directamente, y que deben ser evaluadas de manera distinta a como si estuviéramos en una situación de normalidad.

Por ello, es muy importante que ante cualquier situación que ustedes consideren se afecte su calidad de trabajador y sus derechos como tal, deben informárnosla a la brevedad para realizar la evaluación de acuerdo con las
circunstancias particulares, y poder así asesorarlos jurídicamente en sus opciones.

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